domingo, 6 de marzo de 2016

La Conquista de los Derechos Sexuales y Reproductivos de las Mujeres


La actriz Endry Cardeño en la película venezolana: "Cheila, una casa pa' maíta" (2009), escrita por Elio Palencia y dirigida por Eduardo Barberena 

Es gracias al Feminismo, a las distintas teorías feministas y a la lucha de las feministas por la conquista de los Derechos Humanos de las Mujeres, que hoy día, en distintos países del mundo, así como en Latinoamérica y Venezuela, se llevan a cabo políticas públicas y se cuentan con marcos jurídicos que defienden los derechos de las mujeres, como su derecho a una vida libre de violencia, y al ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos.

La conquista de los derechos humanos de las mujeres, se lo debemos a las feministas, y es gracias a las feministas, que incluso en muchos casos le ha costado su propia vida, como el emblemático caso de Olympes de Gouges, y su Declaración de los Derechos Humanos de la Mujer y la Ciudadana de 1791, cuya formulación le causó la muerte en la guillotina, que las mujeres y las ciudadanas del siglo XXI, gozamos y podemos disfrutar de dichos derechos.
La Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), aprobada el 18 de diciembre de 1979, es un acuerdo internacional para la lucha y la defensa de los derechos de las mujeres. En éste se ratifica que las mujeres que integran la sociedad, tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades y aspiraciones sociales, políticas, económicas, culturales y cualquiera otra que sea inherente a su dignidad como persona.
También dicha convención reconoce que las mujeres han sido discriminadas, es decir, invisibilizadas y excluidas históricamente por las relaciones de poder que tradicionalmente han restringido la participación de las mujeres en la esfera pública. La CEDAW, define el concepto de discriminación hacia la mujer:

Artículo 1. La expresión discriminación contra la mujer denotará toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo, que tenga por objeto o por resultado, menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los derechos humanos y libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural y civil o en cualquier otra esfera.

La CEDAW, entonces por un lado amplía y profundiza el concepto de derechos humanos, al develar las relaciones asimétricas de poder y poner en evidencia las desigualdades entre hombres y mujeres, en el goce y ejercicio de las libertades, de su dignidad como persona y de sus derechos humanos fundamentales, al dar y exponer su concepto sobre la discriminación contra la mujer. La CEDAW, también hace un énfasis muy especial en los derechos sexuales reproductivos: Los relacionados con la reproducción humana, el derecho a la procreación desde la Convención sobre la Nacionalidad de la Mujer Casada, aprobada en 1957. En su apartado 2. Menciona que sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo I, supra, los Estados Parte, garantizarán a la mujer servicios apropiados en relación con el embarazo, el parto y el período posterior al parto, proporcionando servicios gratuitos cuando fuere necesario, y le asegurarán una nutrición adecuada durante el embarazo y la lactancia. En su artículo 16, apartado e), se garantizan el derecho a decidir el número y espaciamiento de los hijos/as: los mismos derechos a decidir libre y responsablemente el número de sus hijos y el intervalo entre sus nacimientos, y a tener acceso a la información, la educación y los medios que le permitan ejercer estos derechos.

La CEDAW, protege entonces a la maternidad y a las mujeres embarazadas para procurarles y asegurarles un embarazo, un parto, posparto, lactancia y crianza del bebé, en las condiciones más favorables, sana y adecuada para estos momentos y procesos tan importantes y vitales en el ciclo de vida de las mujeres. Por otro lado en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, celebrada en El Cairo, Egipto, en 1994, se incorporan y establecen por primera vez, los Derechos Sexuales y Reproductivos (DSR), de manera explícita como parte de los demás derechos humanos. 

Derechos Sexuales y Reproductivos Fundamentales:
·       Derecho a condiciones ambientales, educacionales, nutricionales, afectivas y de salud apropiadas para el desarrollo de la vida humana.
·         Derecho a un ejercicio sexual placentero, autónomo e independiente de la reproducción y a disponer de información, educación y servicios que nos permitan tomar decisiones responsables.
·         Derecho a conocer y amar el cuerpo y los genitales.
·         Derecho al amor, la sensualidad y el erotismo.
·    Derecho a una relación sexual independiente de la edad, estado civil o modelo familiar, exenta de cualquier forma de violencia, abuso o coacción.
·      Derecho a una maternidad y paternidad, sana, responsable, voluntaria y sin riesgos, a decidirla y vivirla por elección y no por obligación.
·     Derecho a participar con igualdad de responsabilidades en la crianza de los hijos e hijas y a crear identidades más allá de los roles de género.
·    Derecho a una educación sexual oportuna, integral, laica, gradual, científica y con enfoque de género.
·         Derecho a servicios integrales de salud gratuitos y de calidad.
·         Derecho a la adopción y a tratamientos para la infertilidad de tipo integral.
·    Derecho a participar como ciudadanos y ciudadanas en el diseño, ejecución de políticas y programas de población y desarrollo.
·         Derecho a no tener actividad sexual.

Norma Oficial para la Atención Integral de la Salud Sexual y Reproductiva. Tomo I.

miércoles, 24 de febrero de 2016

"Ser madre también es una cuestión de hombres"...

Asimismo como las mujeres son cada vez más conscientes y se han sensibilizado con todas las dimensiones (dimensión biológica, psicológica, afectiva, espiritual, social, etc.) que comprende todo el proceso de la maternidad y de dar a luz y cuidar y criar a una hija o hijo, exigiendo su derecho a parir (¡Devuélveme mi parto!) o reclamando su derecho a amamantar a sus bebés (¡Somos mujeres, somos mamíferas: yo amamanto a mi bebé!), del mismo modo existe hoy un grupo de hombres que también quieren sumergirse en todo el universo afectivo y emocional que supone la experiencia de ser un padre responsable, y reclaman también su derecho a cuidar de sus bebés, a cambiarles los pañales, a bañarlos, alimentarlos, etc., para disfrutar y gozar de este vínculo afectivo tan esencial e importante dentro de las relaciones humanas. La Asociación de Hombres para la Igualdad de Género (Ashige), es un ejemplo de hombres españoles profundamente comprometidos con la investigación, la formación, la promoción de la corresponsabilidad y la paternidad responsable, así como también en la reflexión y la búsqueda de alternativas y formulación de nuevas propuestas de asumir y ejercer la masculinidad y la condición de ser hombres, para lograr relaciones humanas más humanitarias. En Latinoamérica, hay experiencias también muy significativas de este tipo como los talleres y el Programa Regional de Masculinidad del CID-CHR, de Managua, Nicaragua. En Venezuela, se está comenzando con este tipo de iniciativas que promueven la Paternidad Responsable, y también se puede observar como las nuevas generaciones de padres, están más involucrados en los cuidados y la crianza de sus hijos e hijas.

sábado, 7 de marzo de 2015

Cine Comunitario en Venezuela



"Ésta es la segunda parte de la charla que el presidente del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) venezolano, Juan Carlos Lossada, dio en el Centro de la Diversidad Cultural de Venezuela en España. El conversatorio llevó por título Los logros del cine venezolano, y esta segunda entrega que el portal de Ibermedia transcribe para sus lectores está dedicada a una de las experiencias más increíbles, ejemplares y esperanzadoras de educación audiovisual surgidas en Iberoamérica y probablemente en todo el mundo: el Cine Comunitario de Venezuela. Es decir, películas concebidas y producidas por creadores de pueblos y comunidades indígenas, y difundidas en festivales celebrados en todas las regiones de dicho país. Como dice Lossada, se trata de un cine en el que los venezolanos que no viven en las grandes urbes se pueden ver. O mejor dicho: en el que, gracias a ellos mismos, empiezan a verse.
Por JUAN CARLOS LOSSADA
En la primera parte de esta charla hemos hablado del cine —vamos a decirlo así— convencional, industrial, que se hace en Venezuela; es decir, el tipo de cine que podemos ver en las salas comerciales. Pero también hay otro filón, que nosotros llamamos Cine Comunitario, y que no tiene ninguna pretensión de emular una fórmula. Se trata de un cine que se está descubriendo a sí mismo, que se está inventando y reinventando con frescura, con plena libertad, y creo que eso es muy esperanzador. Dice mucho de Venezuela, porque habla de un país diverso, tal y como reza el capítulo de los derechos culturales de la Constitución nuestra. Una Venezuela multicultural, pluricultural, y multiétnica.
Cine Comunitario en Venezuela. Proyección en comunidades. © CNAC.
Cine Comunitario en Venezuela. Proyección en comunidades. © CNAC.
El Cine Comunitario nace de la idea de reunimos con más gente a la que le interesa asumirse como creadores audiovisuales. El resultado tiene que ver con un trabajo previo en los siete años precedentes: una labor de acercamiento, de formación. Hay lugares en Venezuela a los que sólo se llega a lomo de bestia y hay lugares a los que sólo se puede acceder en esas pequeñas embarcaciones que llamamos curiaras, en el delta del Orinoco. Hay lugares donde no hay caminos, hay lugares donde no hay electricidad. Es decir, hay lugares donde la profundidad de las culturas asume sus propios colores, colores locales. Y la gente agradece la posibilidad de empezar a tener determinadas herramientas para expresarse. A eso se refiere la constitución de 22 redes populares de cine en 22 de nuestros 23 estados.
Queremos hacer de esa gente sujetos de derecho. Ya lo son. Tienen derecho de acceder en las mismas condiciones que cualquier ciudadano de la urbe. Queremos promover desde el gobierno nacional todo lo que sea necesario para hacer Cine Comunitario y ver qué va resultando de ello. Algunos de los proyectos que han surgido de allí han participado incluso en festivales. Hay un programa que se hizo con niños y niñas, con técnicas de stop-motion, que participó en un par de festivales en Brasil. Chicos de 11, 12 o 13 años que no sólo participaron, sino que ganaron, y que nunca antes habían sido expuestos a programas de alfabetización audiovisual.
También está el caso de comunidades indígenas que tienen el deseo de decirnos, ellos mismos, manejando ellos la cámara, lo que nosotros no estamos acostumbrados a pensar a partir de la mirada que tradicionalmente hemos tenido de ellos; es decir, la mirada de lo indígena a partir de lo no indígena. Ahora, en cambio, estamos empezando a tener también una mirada de lo indígena a partir de lo indígena, o una mirada del niño o de la niña a partir de su propio universo infantil. En eso queremos poner el acento de este programa de Cine Comunitario. Un programa al que le conferimos mucha importancia, que cabalga en simultáneo con los programas formales y que nos da mayor amplitud a partir de la incorporación de nueva gente.
Se va generando un nuevo tipo de educación en la que creemos mucho, porque es una educación de aula abierta; una educación de otro tipo, totalmente libertaria
Cada uno de estos centros de producción de Cine Comunitario está instalado en lugares realmente extraordinarios, mágicos, porque creo que hay mucho realismo mágico en esto, y cada uno tiene su festival de cine. El año pasado, por ejemplo, hicimos 42 festivales. En Venezuela, hasta hace cinco años, había tres festivales de cine. El año pasado se hizo al menos uno en cada estado, y tenemos estados donde hay incluso dos o tres.
¿Qué ocurre en esos festivales? Vemos las creaciones de la propia gente. Y lo más importante: la gente se ve, la gente empieza a verse. Se hacen talleres, foros. Mandamos a cineastas que tengan un interés particular por las relaciones con comunidades y que tengan una formación especial en el área antropológica, etnográfica, histórica o lo que sea, y también en cine en general. Se van estableciendo vasos comunicantes. Así, hemos ido construyendo una red nacional de festivales y muestras de cine que este año han llegado a 51; es decir, hemos agregado nueve. Lo importante es poner en valor las cosas que ellos y ellas mismas son capaces de hacer, de producir.
Cine Comunitario en Venezuela. Festival Vale Vivo 2014, Caracas. © CNAC.
Cine Comunitario en Venezuela. Festival Vale Vivo 2014, Caracas. © CNAC.
Por otro lado, se está trabajando en una curaduría que permita colocar todos estos trabajos o buena parte de ellos en el enjambre de televisiones comunitarias y regionales que hay por toda Venezuela, que son muchas. Así, empiezan a cruzarse todos los programas sociales y educativos de inclusión, y empiezan a tener un sentido más global.
Venezuela tiene, por ejemplo, un programa de dotación de laptops y ordenadores a las escuelas primarias, que ahora se ha extendido a las escuelas secundarias. Se llaman “canaimitas”, por la exuberancia de nuestra Canaima. Un niño de siete años abre una “canaimita” y accede a contenidos audiovisuales, algunos de ellos hechos por ellos mismos. Es decir, la enseñanza de historia, la enseñanza de las artes plásticas, la enseñanza en algunos casos de la gimnasia o de algún oficio se van mostrando a través de un trabajo de inserción con modos aparentemente impropios de la educación convencional. Y se va generando un nuevo tipo de educación en la que creemos mucho, porque es una educación de aula abierta; una educación de otro tipo, totalmente libertaria, en la que se crea un espacio de libertad y no un espacio de opresión. Por supuesto, los niños siguen teniendo un maestro o una maestra, pero también es bueno que tengan su propio espacio para la creación individual.
Que vean que podemos aprender muchas más cosas en el mundo de los niños de las que nos imaginamos, si les pusiéramos un poquito más de atención.
Fuente: Programa Ibermedia 

lunes, 29 de septiembre de 2014

 El Congreso nacional organizado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, con el apoyo de todos los entes adscritos y gabinetes por entidad, comprenderá mesas de trabajo por ejes temáticos con participación de las y los voceros electos de las mesas estadales. Se trabajará en la elaboración de un documento final con los aportes de las regiones, sectores y ejes temáticos. El acto cultural de cierre se realizará el domingo 5 de octubre de 2014.
Los temas que se abordarán en las mesas de trabajo son los siguientes:
1. Logros y desafìos de la gestión cultural revolucionaria: Institucionalidad y legislación cultural. Seguridad social del pueblo creador. Infraestructura cultural. Salvaguarda del Patrimonio tangible e intangible. Insurgencia y promoción de nuevas generaciones de creadoras y creadoras.
2. Cultura comunal: El espíritu de la Comuna. Desarrollo y organización cultural comunal. Potencialidades para la transferencia de competencias en diseño y gestión de políticas culturales.
3. Soberanía cultural y antiimperialismo: Identidades culturales y resistencia. Hegemonía Cultural. Estética para la vida. Guerra de IV Generación: Cultura y Comunicación. Unidad Cultural de Nuestra América
4. Economía cultural: Propiedad intelectual-Conocimiento Libre. Función de las artes en la erradicación de la pobreza. Cultura y entretenimiento: las industrias culturales. Redes de circulación e intercambio de bienes y servicios culturales. Esquemas de financiamiento y sustentabilidad.
5. Cultura, creación artística y ecosocialismo: Superación del modelo cultural de consumo. El Conuco como horizonte histórico cultural. Hacia una Cultura Ecosocialista.
6. Cultura, formación e investigación: El arte como forma de conocimiento. Sistema de formación para las artes y las culturas. Reconocimiento e intercambio de saberes ancestrales y populares. Innovación y tecnologías aplicadas a las artes y las culturas.
Este magno evento de la cultura tomará las calles del país mediante la acción artística y cultural como disparadora de ideas y organización con asambleas por ejes territoriales, cineforos, conversatorios, carteles, pintas, actividades artísticas y culturales. Para mayor información se puede contactar con el equipo promotor a través del correo electrónico:

congresodelacultura@gmail.com.